
En esta tragedia se habla acerca de un oráculo (Apolo) cuando Edipo era un joven le predijo seria asesino del hombre que lo engendro, seria hermano y padre se sus propios hijos, e hijo y marido de la mujer que lo parió, es decir asesinaría a su padre y se casaría con su madre. Tiempo después siendo ya Edipo, rey; muy abrumado por la tempestad que azotaba a su pueblo todo a causa de la muerte de Layo se mandaba tremendos castigos para todos hasta dar con el culpable. Edipo muy consternado quería saber quien era el culpable de la muerte de Layo y maldijo con tinieblas al asesino de este mismo. Tiresias le dice a Edipo la verdad que fue el quien asesino a Layo el incrédulo y molesto le dijo que callara por levantarle falsos en su presencia, después de enterarse de cierta información el quedo algo inquieto y al momento de estar en discusión con Creonte llega Yocasta queriendo saber lo ocurrido, en ese momento es cuando Edipo la cuestiona diciéndole que es muy importante que le responda algunas preguntas acerca de la muerte de Layo, cuestiono por su apariencia, el lugar donde había sido asesinado y por quien era acompañado, por lo que las respuestas de Yocasta coincidían con el pasado de Edipo, ya que el asesino a cinco personas entre ellas Layo sin saberlo en el encuentro de tres caminos. Yocasta tranquila le dice que se calme que puede ser todo una equivocación que no se frustre el cuestiona que si hay algún testigo del acontecimiento pasado, ella responde que solo existe un criado el cual sobrevivió a los hallazgos sucedidos ese tiempo pero que platico el hallazgo ante toda la ciudad y no había manera de que el asesino sea Edipo, por lo que lo mandaron llamar inmediatamente para quitarse de cualquier duda y culpa. Al llegar el criado rápidamente es cuestionado y la verdad va saliendo a flote dice que Edipo es el hijo que engendraron Yocasta y Layo quien fue mandado asesinar pero únicamente lo abandonaron por las predicciones del oráculo las cuales decían que el daría muerte a su padre y casaría con su madre. Las suposiciones de Edipo eran realidad por tanto las maldiciones que había enviado eran hacia el mismo y viviendo en la desdicha con su corazón oprimido por todos los errores cometidos decide sacarse los ojos y vivir por el resto de su vida en tinieblas y recuerdos dolorosos.
Edipo, Rey
Las siete tragedias de Sofocles